Prioridades

La prioridad horizontal más relevante según los objetivos de nuestro proyecto es:

  • Logro de habilidades y competencias de alta calidad.

La prioridad sectorial más relevante elegida para su desarrollo en C.E.L.L. en el ámbito de la educación escolar es:

  • Impulsar la adquisición de habilidades y competencias

El contexto actual de la sociedad de consumo no favorece los valores de cooperación, ni las actitudes altruistas y prosociales, por lo que la escuela debe y puede potenciar un avance positivo en torno a ello. La educación ha de preparar para la vida y ha de estar ligada a los ideales democráticos. En un contexto multicultural se hace necesario hablar de la educación en la solidaridad, cooperación y colaboración entre el alumnado, que luego serán ciudadanos de pleno derecho y podrán desarrollar estos comportamientos en sus comunidades y entre los pueblos de Europa. El sistema educativo, como generador de factores de socialización, no sólo debe incorporar dentro del currículo el aprendizaje de habilidades de relación social, sino que, para que el individuo aprenda a cooperar de manera eficaz, debe organizar de forma cooperativa los centros escolares y, muy especialmente, sus aulas.

La escuela debe formar a los jóvenes para que  sean creativos, críticos, competentes en las TIC, autónomos, con altas competencias sociales, que se adapten fácilmente a los ambientes laborales, capaces de trabajar con cualquier persona, en cualquier lugar y momento, que valoren el esfuerzo colectivo, la diversidad como enriquecimiento, y sean capaces de celebrar el éxito de sus compañeros como el de los suyos propios.

Uno de los procedimientos más eficaces para el aprendizaje de estos valores gira en torno al Aprendizaje Cooperativo (A.C.). Se trata de organizar las actividades dentro del aula para convertirlas en una experiencia social, emocional y académica de aprendizaje.

Las ventajas del uso de las técnicas de A.C. en educación, han sido resumidas por García, R., Traver, J. y Candela, I. (2001). Resaltamos aquí algunas tales como el aprendizaje directo de actitudes y valores, la mejora de la motivación escolar, la práctica de la conducta prosocial, la pérdida progresiva de egocentrismo, el desarrollo de una mayor independencia y autonomía, etc., lo que contribuye al desarrollo integral del alumnado.  

El trabajo cooperativo es un modo de entender la tarea de enseñanza-aprendizaje que pone el énfasis en el papel del alumno/a como responsable y protagonista de su proceso de aprendizaje. Se parte de la idea de que quienes se responsabilizan aprenden más y que las personas aprenden en comunidad y en interacción constante. El trabajo cooperativo es, así mismo, una vía para conocer a las otras personas que participan en él de un modo más profundo, estableciendo otro tipo de relaciones más igualitarias y solidarias. Conocerse y colaborar con las otras personas, las que son diferentes, en una tarea común, es fundamental para valorar y respetar la valía de esas personas y conseguir hacerse mejores.

CELL contribuye a la consecución de las prioridades horizontales elegidas del siguiente modo:

– Contribuye al desarrollo de las competencias incluidas en el marco de referencia de la UE, como se recoge en el documento sobre Recomendación del Parlamento Europeo y del Consejo de 18 de diciembre de 2006 sobre las competencias clave para el aprendizaje permanente publicada en el Diario Oficial de la Unión Europea L 394 de 30 de diciembre de 2006. Por su propia naturaleza, el trabajo cooperativo incorpora una gran cantidad de elementos que hacen que, sin tener que diseñar sesiones específicas de trabajo orientado a la consecución de las competencias básicas, éstas se den de forma natural en paralelo con el desarrollo de las clases normales, en las que los objetivos formativos del currículo avanzan.

-Contribuye al aumento de la motivación por aprender de los estudiantes, lo que favorecerá el éxito escolar y la continuidad en la escolarización, e influyendo directamente contra el abandono escolar temprano

  Favorece la inclusión de todo el alumnado, ya que una de las ideas principales del  A.C. consiste en que grupos de estudiantes de diferentes capacidades y características personales y sociales trabajen juntos hacia un fin común;  de este modo aprenden a valorar tanto su propio aprendizaje como el de sus compañeros, logrando así minimizar las situaciones de desventaja inherentes al propio desarrollo del trabajo escolar, e igualmente logrando formar ciudadanos europeos que en el futuro estén habituados a una convivencia entre iguales dentro de la diversidad de la propia Europa.

– Toman gran relevancia las relaciones sociales y el respeto a las normas de convivencia, favoreciendo el buen clima de los centros.

Entendemos que el aprendizaje cooperativo no es sólo un método, sino también un contenido, ya que los alumnos deberán utilizar este conocimiento en sus vidas, tanto en en el ejercicio de sus profesiones como para seguir aprendiendo a lo largo de sus vidas.

Consideramos, así mismo, que la cooperación y el intercambio de buenas prácticas contribuirán al enriquecimiento del profesorado participante en el proyecto, que adoptará la misma metodología –cooperativa- en sus actuaciones.